sábado, 30 de mayo de 2009

Parque nacional de Iguazú

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Atinados y respetuosos, los guaraníes llamaron a la zona "l-Guazú", que quiere decir "agua grande". Cuando se recorre el Circuito Superior del Parque se aprecia en forma panorámica el gran despliegue natural de 275 saltos.


Mientras un sociable coatí hace equilibrio sobre una caña de tacuara que atraviesa la pasarela cerca del salto Ramírez, el caudaloso Bossetti hipnotiza con la incesante corriente que se lanza por la pendiente.

Es de hacer notar que los miradores de este salto ofrecen vistas panorámicas únicas. ¿Otros saltos famosos? Eva, Adán, Bernabé Méndez, San Martín (se trata del más importante después de la Garganta del Diablo) y Mbiguá.



El Parque nacional de Iguazú en Argentina



En cambio, las pasarelas inferiores permiten una perspectiva de la selva subtropical mucho más tangible. Unos metros más adelante nos encontramos con una gran explanada con bancos para descansar y un excelente mirador desde donde se aprecian la isla San Martín, la majestuosa Garganta del Diablo y la totalidad de los saltos.

Cuando nos dirigimos al salto Dos Hermanas -quizás el más recordado por contar con dos cascadas simétricas y un pozón de agua donde los lugareños solían bañarse-, un grupo de monos "caí" huye por las ramas.



Y aún los observadores no entrenados de aves logramos ver tucanes y jotes, que sobrevuelan un arco iris extraído de la más bella postal. En esta tierra de coatíes, uru-taúes, yacarés, víboras y pecaríes, los guarda parques nos señalan un esbelto palo rosa y el codiciado palmito.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Las islas flotantes del litoral argentino

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Al día siguiente, nos subimos a La Lancha con el propósito de recorrer La zona del río Corrientes hasta Llegar a Los embalsados prometidos. Pero primero viajamos en otra dirección para saludar al guarda parques, un requisito que debe cumplir toda embarcación antes de navegar por la laguna Ibera.



Los aguapes de flores amarillas, las amapolas y las Lentejas de agua son algunas de Las especies flotantes que cubren La superficie de este espejo, formando grandes camalotales.


Cuales son las islas flotantes del litoral argentino



Justamente, éstos son los que dan origen a los embalsados, mientras que la tierra se deposita sobre su entretejido vegetal y permite el arraigo de Las plantas. Por encontrarse a merced de los vientos y de Las corrientes, algunas de estas islas flotantes llegan a medir dos metros de espesor y hasta se puede caminar sobre ellas.



En Los puntos indicados, caminamos por los embalsados que obedecen a un extraño movimiento oscilante. Alentados por el guía, nos animamos a saltar y comprobamos la resistencia de los camalotes.

domingo, 10 de mayo de 2009

Viajar a Salta

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Clima y situación.

La provincia de Salta está situada en el noroeste de la República Argentina, a 1.600 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires. Se caracterizo por su clima cambiante, aunque lo más común es el tiempo árido y frío, salvo en las regiones con viñedos del sur. La ciudad de Salto está o 1.187 metros sobre el nivel del mor en el valle de Lermo, al pie del Cerro Son Bernardo.


Moneda.

Peso argentino (1 euro equivale a 4,3 pesos y 1 dólar se cambio por 3,13 pesos, equivalencias que se han mantenido prácticamente estables desde lo devaluación del peso durante la crisis económica del país en 2001). Se pueden cambiar fácilmente euros y dólares estadounidenses en bancos.


Gastronomia.

La carne de vaco es la absoluto protagonista en todo el territorio. En los parrilladas, el entretenimiento gastronómico favorito de los argentinos, pueden apreciarse sobre las brasas hasta 10 cortes diferentes: cuadril, bife, matambre, entraño, vacío, lomo, tiro de osado... además de chorizo, chinchulines (intestinos delgados), tripas gordas (intestinos gruesos), mollejas, ubres, ríñones y morcilla.

El acompañamiento ideal para la ternera es el popular chimichurri, una salsa criolla elaborada con aceite de olivo, ají picante, vinagre, ajo, sal y perejil. También se consume carne de cordero, cobro, cerdo y pollo, así como maíz, porotos y huevos, con los que preparan distintos platos: locros, tamales, humitas, quesillos, huaschalocro, guotio, empanados, frangollo, chanfaina, anchi, pollo al borro, mazamorra, guiso de mondongo con mote y chupi cococa, entre otros.



En cuanto a los postres, ¡unto al imprescindible dulce de leche, rey de lo repostería argentino en cualquiera de sus elaboraciones, y o los infusiones de yerba mate, hay uno extensa variedad de dulces preparados con frutas de lo zona, miel y leche. Entre los más populares están los dulces de cuaresmillo, de cayote, de higo, miel de caña, cuajada, leche planchada, posto real, choncaco, alfeñique, patay, tabletas de leche y miel, rosquetes, empanadillas, gaznates, arrope, añapa, chilcán y quesos diversos. También hoy que destacar la elaboración artesanal de productos vitivinícolas, de gran calidad, como los vinos torrontés de Cafayate.



Visitas de interés

Arquitectura colonial. Salto reúne un buen número de ejemplos de arquitectura colonial, como el museo Histórico del Norte, el museo de Bellas Artes, la catedral, el convento de San Bernardo y el hotel Colonial.



El tren a las nubes. De Soltó sole coda dio el llamado tren a las nubes, con dirección al viaducto de La Polvorilla. Parte de la ciudad de Salto atravieso el valle de Lermo, poro introducirse en lo Quebrado del Toro y llegar hasta la Puna. Su nombre proviene de lo altura o lo que se desarrolla el trayecto: 4.200 metros de altura y recorre 434 kilómetros entre ido y vuelto. Atravieso vertiginosas montañas ondinas entre paisajes espectaculares.


Compras.

Cada domingo. Salto pone en marcho su mercado artesanal, el más grande de la zona, con productos de lana, recuerdos y un ambiente excepcional. Pueden encontrarse hamacas, bolsas de bromante, cerámico, cestería, cuero y ponchos de lo región.

lunes, 20 de abril de 2009

Paseos a las cataratas del Iguazú

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Hemos sido testigos: la selva misionera no duerme. Agazapada como un tigre, late en la oscuridad con un aliento húmedo que inquieta. En una noche de luna llena, el mismo tren que habíamos tomado a la mañana para recorrer el Parque Nacional Iguazú pierde su andar festivo y conduce a la introspección y a un inesperado estado de alerta. Son las nueve de la noche cuando parte el segundo grupo de pasajeros hacia la estación de la Garganta del Diablo.


Junto a las vías, las luciérnagas iluminan los charcos de agua colorada que formó un ligero chaparrón vespertino. Sobre el río Iguazú superior, los 1.100 metros de la pasarela rechinan bajo los pies y vemos cómo se abren, con pasión, las "damas de la noche", unas flores blancas que se cerrarán con las primeras luces del día.


Paseos nocturnos a las cataratas del Iguazú en Argentina


A lo lejos, ruge la gran Garganta como un imán arrollador Nada resulta ahora tan sensato como los pedidos efectuados al partir en el Tren Ecológico de la Selva: permanecer en silencio, no fumar y usar con mesura el flash de las cámaras. Lo que ocurre es que el paseo nocturno se propone que nada se interponga entre la naturaleza y los sentidos para apreciar mejor los sonidos de la noche, los aromas y el paisaje iluminado por la luna y las estrellas.


Los guías insisten en emprender la vuelta cuando nadie termina de disfrutar del gigantesco abismo de agua clara. La mayoría permanece inmóvil, con la mirada fija en la cortina furiosa que nunca se detiene.

miércoles, 15 de abril de 2009

Península Valdés

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Hacía ya mucho tiempo que la idea de compartir por unos días nuestra existencia con los animales propios de esta región bullía dentro de un puñado de rancheros.



Y finalmente lo podemos contar. Las excelentes tomas que filmaron en sus viajes los amigos Rodríguez Palero y Severino Vezzaro nos dieron el impulso necesario para programar este paseo a Península Valdés y sus alrededores y cristalizar de esta manera un sueño largamente acariciado: vivir la inolvidable experiencia de observar a estos gigantescos mamíferos en su ambiente natural.


Salimos como estaba previsto a las 8 de la mañana desplegando toda nuestra euforia en el arranque desde la Av. José P. Várela, uniéndose a nosotros, en Cardona, el otro grupo que allí esperaba. Almorzamos después del puente, en un hermoso barrial (que todavía no sabemos quien eligió) y llegamos a Lujan a las 20 y 15.



En la segunda jornada llegamos a Azul, parando en el A.C.A., sobre la ruta, donde pernoctamos.


Al día siguiente iniciamos el despegue a las 7, en razón de que el tirón previsto para ese día era por demás extenso. Almorzamos en Bahía Blanca y a las 15 y 45 reiniciamos el viaje llegando a Fortín Mercedes con los últimos rayos del sol acariciando la Iglesia del Colegio Salesiano, el Museo y demás construcciones del Fortín.

Acordamos saborear una chorizada como broche de la jornada y fue así como, mientras los más expertos aprontaban el fuego y algunos señores "proHjeaban" la casita, otro grupo se fue a charlar a orillas del traicionero Río Colorado (dicen que ha cobrado varias víctimas), impresionados todos por la ausencia de mosquitos, quienes, en un alarde de hospitalidad, nos dejaron disfrutar a pleno hasta el último minuto de la cena.



Turismo natural en Península Valdés



De sobremesa, a pegadizas tonadas folklóricas, se le ensamblaron algunas estrofas relativas a cada familia (sin dar nombres, por supuesto) y entre risas y aplausos cada una supo ponerse el sayo correspondiente.



Al día siguiente repetimos el madrugón y a las 7 de la mañana retomamos la ruta 3 que nos llevaría a conocer 2 ciudades: Carmen de Patagones y Viedma. La primera está situada en la margen septentrional del Río Negro, tuvo su origen en el Fuerte fundado en 1779 por el explorador don Francisco de Viedma. De la antigua ciudadela se conserva la torre de piedra utilizada primero como atalaya y más tarde como campanario.



Contrastando con el llamado "distrito histórico" de construcciones coloniales y veredas escalonadas que bajan hasta el río, se elevan en esta ciudad modernos edificios acordes con el progreso de la época aunque se sigue respirando en ella ese aire tranquilo de las ciudades de provincia.



El río Negro es el límite provincial natural que demarca a Carmen de Patagones en la Provincia de Buenos Aires y a Viedma en la Provincia de Río Negro.


Cruzando el río Negro entramos en Viedma, ciudad capital de la Provincia de Río Negro y que ha gozado de mayor popularidad, en gran parte, porque se ha considerado posible el traslado hacia ella de la Capital del país hermano.

Fue fiindada también por don Francisco de Viedma y quedan pocos vestigios de sus orígenes pues una crecida del río Negro la destruyó completamente en el año 1899. Su reconstrucción la transformó en una moderna urbe con amplias calles y avenidas e importante desarrollo de diferentes atractivos turísticos e históricos.


Luego de recargar las pilas (almuerzo + descanso), a la hora 15 proseguimos la marcha llegando de tardecita al Balneario Las Grutas. Pero, antes hicimos un desvío para conocer un pequeño poblado: San Antonio del Oeste, siendo testigos, desde su rambla, de un hecho insólito (para nosotros) y que deberíamos haber tenido muy en cuenta al día siguiente para evitarnos un buen susto.



Observábamos la inmensidad del océano en un atardecer divino, calmo, prometedor de la excelencia de futuras jornadas, cuando avistamos un auto que bajaba a la playa estacionando a unos cuantos metros del agua. La arena, muy firme, le permitió rodar hasta allí sin ninguna dificultad (¡Poco después sabríamos porqué estaba tan firme la arena!).

A los pocos minutos vimos que las pequeñas olas morían bajo las ruedas del auto y, ante nuestro mudo estupor, pocos minutos después el agua llegaba hasta la altura de las puertas. Desesperadamente sus ocupantes corrieron en busca de ayuda y de inmediato se presentó un camión auxiliar (baqueanazo en esas lides), que con gruesas cadenas comenzó el trabajo de rescate bajo la luz de nuestros focos que enviábamos desde la rambla.

martes, 31 de marzo de 2009

Ciudad de La Plata en Argentina

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Aquellos que lleguen a la ciudad de La Plata serán recibidos con una bienvenida muy especial. El municipio puso en marcha un programa de promoción que beneficia a los turistas con importantes descuentos en hoteles, restaurantes, pubs, cines, excursiones y hasta alquiler de autos.


Mediante un trámite sencillo y sin costo alguno, los visitantes obtienen una tarjeta personal que le sirve, con sólo mostrarla, para obtener los distintos beneficios. Los visitantes pueden solicitar la tarjeta por teléfono en el Centro de Información Turística que funciona en el Centro Cultural Dardo Rocha, ubicado en pleno centro de la ciudad.


También se le entregará una guía informativa con las diversas opciones turísticas que ofrece la ciudad. Gracias a la iniciativa, los visitantes podrán disfrutar de las innumerables opciones gastronómicas y de esparcimiento, una vasta agenda de eventos artísticos y culturales, con las que cuenta La Plata.

jueves, 5 de marzo de 2009

Pueblos originarios del litoral Argentino

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La noche despliega su nnanto oscuro y excesivamente estrellado al mismo tiempo, y el silencio sólo es interrumpido por los grillos y las ranas. Es difícil explicar la sensación, pero en la oscuridad absoluta, se percibe la presencia de la fauna dormida.


El momento es propicio para remontarse al pasado, cuando los "mariscadores" mandaban en la zona. Leemos antiguos relatos: "Mi padre dibujaba ese mapa todas las noches. Dibujaba hasta la una de la madrugada, cuando se apagaba el generador de luz; entonces seguía dibujando con la lumbre del farol. Dicen que en base a ese mapa hicieron la maqueta de los Esteros del Ibera en el Centro de Interpretación."


Cuales son los pueblos originarios del litoral Argentino



El testimonio escrito le pertenece a Mingo Cabrera, hijo de un "mariscador" o cazador del Ibera, que recuerda cuando vivía internado en los embalsados con su padre para traer en la canoa carpinchos, yacarés, ciervos y lobitos de río, durante jornadas completas. Pedro Pablo Cabrera, su padre, aparece en una antigua fotografía con bombacha, botas altas, sombrero de paja y en la mano... ¡una boa cuyirú! Hablamos de una época en los Esteros estaban poblados por isleños que cazaban como medio de subsistencia.



Cuando se creó la Reserva, algunos mariscadores se volvieron guardafaunas. Se los llamaba "mariscadores" porque cuando los españoles los veían cazando, les recordaban a los pescadores de mariscos del Viejo Continente.



Sin embargo, vale aclarar que los primeros habitantes del Ibera fueron los "caracarás", "mepenes" y "capesales", de la tribu "caingang". Ellos vivían de la caza y de la pesca y tuvieron influencia guaraní. Cuenta la leyenda que la Conquista no pudo alcanzarlos y aún habitan en el corazón de los Esteros. Existe una antigua creencia indígena que reza: "Primero viaja el cuerpo; después el alma". Cuando finalmente se siente que ha arribado el alma a las "aguas brillantes" del Ibera, seguimos camino hacia la fascinante selva de Misiones.